Como un llamado a resguardar la integridad y los derechos de los jóvenes y adolescentes que en período de vacaciones realizan trabajos de temporada, o medio tiempo, la Seremi del Trabajo y Previsión Social, Karen Medina, junto al Director Regional de INJUV, Christian Román, recorrieron las instalaciones de la feria navideña, ubicada en el Parque Italia de Valparaíso, para hacer un llamado a los padres y empleadores a resguardar el derecho de jóvenes y adolescentes que trabajan en temporada estival o de fin de año, realizando labores de apoyo en negocios familiares o en trabajos por temporada, ya que en muchos de estos casos los empleos son precarios y no cumplen con las normas adecuadas de seguridad y salud que determina, tanto la legislación como la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Autoridades extendieron el llamado a padres y empleadores para proteger los derechos de jóvenes y adolescentes de entre 15 y 17 años, que trabajarán en empleos temporales durante fin de año.En este sentido, la seremi de la cartera Karen Medina, reiteró la necesidad de que estos empleos de temporada puedan ser fijados a través de contrato de trabajo, sin que la labor perjudique el desarrollo o salud del menor, como ocurre con los casos considerados como trabajo peligroso, ya sea en faenas en altura, con maquinarias pesadas o trabajos con sustancias tóxicas, entre otras.

“Es una visita de difusión de los derechos de nuestros jóvenes y adolescentes, en un momento en que el comercio se dinamiza porque es navidad y porque también estamos cerca de la inauguración de la etapa estival, que significan mucho más oportunidades de trabajo, donde esperamos que hayan vacantes para los jóvenes, pero principalmente, lo que venimos señalando es rechazar el trabajo infantil. Cualquier niño o niña, menor a 14 años, tiene derecho a recrearse, a pasarlo bien después de haber estado en el colegio, y en el caso de los adolescentes entre 15 y 17 años, recordar que deben tener un contrato de trabajo, garantizar las condiciones mínimas (salud, higiene, remuneración) y contar con la autorización de los padres para estar trabajando, incluso si es un trabajo informal”.

Cabe recordar además, que los adolescentes entre 15 y 17 años podrán efectuar trabajo sólo con el consentimiento de sus padres y sin que la labor ponga en riesgo la salud o integridad del joven o su formación educacional, existiendo para ello un margen máximo de 30 horas semanales y no más allá de 8 horas diarias, durante el período escolar.

Sobre el resguardo de estas condiciones, el Director Regional de INJUV, Christian Román, añadió que “es altamente conocido que en nuestra región la juventud tiene un alto índice de desempleabilidad, y hoy en día lo que estamos impulsando con la Seremi de Trabajo es una campaña para sensibilizar de que las opciones laborales que tienen los adolescentes entre 15 y 17 años, debe hacerse en el marco del cumplimiento de ciertos reglamentos que tienen relación con que el joven que esté en este grupo, tiene que tener autorización de los padres, desarrollar un trabajo ligero que no afecte a su integración, y principalmente lo que resguardamos es que el trabajo joven cumpla ciertos estándares de dignidad y puedan desarrollarse integralmente”.

Realidad en Chile

En nuestro país, la situación de vulnerabilidad en que trabajan muchos jóvenes y adolescentes es una situación que preocupa a las autoridades. En Chile, más de 135 mil adolescentes entre 15 y 17 años trabaja, mientras que un 92% de ellos lo hace en condiciones inaceptables. Un 67% de los adolescentes trabajadores son hombres y un 33% son mujeres, mientras que un 87% de ellos lo hace en zonas urbanas, y el 13% restante en sectores rurales.

Ante este escenario, el Comité Regional Contra el Trabajo Infantil y la Prevención del Adolescente Trabajador continúa cada año desarrollando políticas en función de erradicar esta situación en el país, de aquí al año 2020.