En el marco del denominado proyecto “Piquero”, este viernes 1 de julio se realizó la ceremonia de recepción del primero de los siete aviones modelo P68 Observer 2, los cuales vienen a renovar la flota de aeronaves O-2A Skymaster, que entraron en servicio en la Armada durante la década de los 80.

Los aviones de fabricación Italiana serán ocupados en todo Chile, teniendo una inversión total el proyecto de 12,5 millones de dólares. La ceremonia de recepción de la primera aeronave de las siete que se compararán fue encabezada por el Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Enrique Larrañaga.La ceremonia, que se realizó en la Base Aeronaval Concón, fue presidida por el Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Enrique Larrañaga Martin, quien estuvo acompañado por el Comandante de la Aviación Naval, Contraalmirante Juan Carlos Pons, integrantes del Alto Mando Naval e invitados especiales.

En su discurso, el Contraalmirante Pons indicó que “esta aeronave que hoy incorporamos oficialmente, designada como el Naval 321, es la primera de las siete que se irán integrando al servicio de la Armada. Las dos próximas ya están a punto de arribar al puerto de Valparaíso en estos días, las dos siguientes antes de fin de año y las dos últimas en los primeros meses del 2017”.

Asimismo, indicó que estas aeronaves prestarán principalmente servicios en las Zonas Navales, incrementando las capacidades de la Autoridad Marítima en tareas de búsqueda y salvamento, policía marítima, aeroevacuación médica y transporte y enlace. “Hemos planificado para que en forma paulatina y segura de aquí hasta fin de año, nos permita alcanzar el óptimo rendimiento de sus equipos y sistemas. De manera tal que, a comienzos del 2017, aeronaves y dotaciones se destaquen a Puerto Montt e Iquique inicialmente y posteriormente a Talcahuano, reforzando las capacidades marítimas de la Quinta, Cuarta y Segunda Zona Naval, respectivamente”, señaló el Contraalmirante Pons.

Cabe recordar que el avión fue construido por la empresa italiana Vulcanair y armado completamente en nuestro país por personal de la Armada, teniendo entre sus principales características un consumo mucho menor y una renovada tecnología, entregándoles mayor autonomía, además de poseer alas altas que permiten aterrizar a menor velocidad utilizando pistas más cortas.