“El paro del Hospital de Quilpué es la consecuencia de un gobierno que ha administrado la cartera de salud de manera deficiente. Es hora que asuma su responsabilidad y se haga cargo de esta crisis que ha generado en el sistema de salud pública porque llevan dos años y no han mejorado nada”. De esta manera, la diputada Andrea Molina responsabilizó a la actual administración por la crisis que vive la salud pública en el país y por el paro que en la actualidad afecta a los usuarios y trabajadores del Hospital de Quilpué.

“Un ejemplo claro es que por un capricho ideológico dieron de baja una modalidad de construcción en base a concesiones que a fines del gobierno pasado tenía el proceso listo para una licitación, para partir de cero mediante una construcción con recursos fiscales, que hoy tiene retrasada la materialización de los hospitales biprovinciales Marga Marga y Quillotra Petorca, y como consecuencia, con el hospital en Quilpué colapsado, sin camas ni dependencias para operar”, sentenció la parlamentaria.

Molina insistió respecto a los biprovinciales que nunca se quiso privatizar la salud, porque no es la administración de ella la que habría sido concesionada sino que solo la construcción de estos recintos hospitalarios, para asegurar su pronto funcionamiento y para evitar la lamentable crisis que está viviendo hoy el sistema por el colapso de las unidades de salud.

En cuanto al actual paro, la parlamentaria señaló que, “si en el hospital de Quilpué no se tienen implementos para trabajar, el problema tiene que ver con recursos, por ende, vamos a oficiar a este recinto para conocer el presupuesto que necesita para operar y también al gobierno central para conocer cuánto de ello se le está otorgando”.

Finalmente, la legisladora detalló alarmada que son más de 20 años los que lleva este hospital pidiendo mejoras, por lo que solicitará una reunión con la ministra de Salud y la Dirección del Hospital de Quilpué a fin de que se tomen medidas de una buena vez.

“La posta de urgencia está diseñada para recibir sólo a 12 pacientes, sin embargo, llegó un momento en que por la alta demanda de las dependencias no se pudo seguir recibiendo a los enfermos, quedando varios de ellos en los pasillos. Los funcionarios no dieron abasto para atender a los usuarios porque no hay salas, no hay camillas, ni tampoco suficientes implementos para trabajar. ¿Cuánto más hay que esperar para que esto cambie? Es la salud y la vida de las personas las que están en juego”, concluyó.